En 1853 Nicolás Lloret Reyner y Manuel Cortés Morales, capitanes de Estado Mayor de la Capitanía General de Valencia, redactaron un informe sobre el itinerario que habían ralizado entre Valencia y Alicante -ida pr el interior y vuelta por el litoral- en la primavera de aquel año. El objetivo de este informe militar era dejar constancia de la situación en que se encontraban las comunicaciones terrestres entre ambas capitales, mencionando los accidentes geográficos, los cultivos, el estado de los caminos y puentes, de las casas de campo orilladas en los caminos y, por supuesto, las características de cada una de las poblaciones que eran visitadas -números de habitantes y de casas, estado de las fortalezas allá donde las hubiera, hospitales, pensiones, fábricas, comercio, etcétera-, así como de las poblaciones más próximas.
La abundancia de datos que exponen Lloret y Cortés es tal que, más allá del interés militar que pudiera haber tenido en su día, este informe sirve de complemento a las obras de Espinalt, Cavanilles y Madoz, entre otros autores, para conocer con detalle no solo cómo eran las poblaciones visitadas por aquellos hace siglo y medio, sino cómo eran también los caminos y terrenos que había entre Valencia y Alicante.